viernes, 30 de enero de 2009

Cajero automático

Antes de venir al trabajo tuve que pasar por un cajero a sacar plata. Mientras estaba frente a esa maquinita que tantas alegrías nos propoporciona... a veces... me acordé que hoy es el último día hábil del mes, ergo, cobro. Una vez que hube recibido mi monto de dinero el ticket del saldo me dio una gran noticia que no esperaba, mi sueldo es más jugoso de lo que yo creía.
Y mientras estaba yendo al trabajo por 9 de julio, me puse a pensar en como me veía yo a esta altura de mi vida, y siempre pensé que a esta altura iba a estar casada, con 1 hijo, con un puesto en alguna empresa pero nunca pensé en cuanto quería ni pretendía cobrar. Nunca fue lo que más me importo y sin quererlo hoy no puedo quejarme de mi ganancia mensual.
La conclusión es uno tiene lo que no quiere o no valora lo que tiene... no me puedo seguir quejando no?

No hay comentarios: