Siempre envidié a esas mujeres que van por la vida con tacos, como si fuera algo totalmente natural, como si hubieran nacido con ellos.
El tema es que siempre lo intento y ayer fracasé en mi intento de durar toda la noche con mis zapatos puestos, es decir, me terminé yendo de la fiesta en patas pisando el suelo mojado por la lluvia de la noche.
La cuestión es que tratar de correr una maratón con tacos se me está convirtiendo en una tarea bastante difícil, pero no importa, lo voy a seguir intentando. Eso si, la próxima no me voy a hacer la canchera y me llevaré en una bolsita unas zapatillas de repuesto para poder disfrutar de la noche y no estar al día siguiente con los pies en un balde de hielo.
Definitivamente la frase "La moda no incomoda" a mis pies no le sienta muy bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario