Hoy venia pensando justamente en este tema, no recuerdo la última vez que fui a este antro al cual no me gusta demasiado asistir pero por caso fuerza mayor no queda otra y hay que ir. Pero igualmente siempre hay alguien malintencionado que se encarga de recordarlo. En este caso el que me jugó la mala pasada fue mi propio cuerpo, sobre todo la zona trasera que ya prácticamente se arrastra pidiendo a gritos una ejercicio de glúteos. Lo pedís, lo tenés querido, ahora no se te ocurra chistar.
lunes, 3 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario